Juego de rol de fotógrafo y modelo: cómo jugarlo en pareja
Quien fotografía busca la imagen perfecta. Quien posa sabe exactamente cómo dársela, y qué pedir a cambio. Una sesión de fotos que empieza con indicaciones técnicas («un poco a la izquierda, la barbilla arriba») y se va soltando pose tras pose es uno de los escenarios más visuales que existen.
Aquí hay los dos papeles, tres intensidades, frases, giros secretos y preguntas para el final. Tomen lo que les sirva.
Es un juego entre adultos que lo quieren los dos. Antes de la primera foto, fijen la intensidad, la palabra de salida y qué pasa con las imágenes.
¿Dudan de que a su pareja le guste la idea? Respondan cada quien en privado con el juego Yes · No · Maybe: verán solo los escenarios que les tientan a ambos.
Por qué funciona este escenario
Que alguien nos mire con atención tiene un efecto casi físico. En una sesión de fotos, la mirada es el centro de todo: quien dirige observa cada detalle, y quien posa descubre cómo se ve cuando lo miran de verdad. Es un cumplido sostenido durante una hora.
Además, hay un reparto de poder interesante. Quien tiene la cámara manda las poses, pero quien posa controla su propia imagen. Ese tira y afloja da ritmo a la escena sin necesidad de inventar nada.
Los dos roles
Llamémosles A y B. Quién hace cada papel lo deciden ustedes, e invertirlos es muy buena idea.
- A, quien fotografía: conseguir imágenes cada vez más atrevidas, dirigiendo a la persona que posa.
- B, quien posa: conservar el control de su imagen y hacer que A pierda la compostura.
A pide y B concede lo justo. El juego se mantiene mientras ninguno cede del todo a la primera.
El decorado y los accesorios
Una pared clara, una sábana de fondo y una lámpara orientada como un foco bastan. Sumen un taburete, varios atuendos para ir cambiando y una cámara o un celular.
Una regla importante: las fotos reales solo si los dos están de acuerdo, y se borran en cuanto cualquiera lo pida. Si prefieren no guardar nada, el juego funciona igual con la cámara apagada.
Tres niveles de intensidad
Elijan antes de empezar y ajusten durante la sesión.
Suave
Poses vestidas e indicaciones precisas: «mira al lente». Todo está en la dirección y en cómo se sostiene la mirada.
Juguetón
«Quítate eso.» Cada serie de fotos retira una capa. A se acerca para acomodar un mechón de pelo o un tirante.
Intenso
A deja la cámara y entra al cuadro. Solo con un sí explícito de los dos, hablado de antemano.
¿Están los dos de acuerdo?
A veces la cámara incomoda más que el escenario. Decir «¿hacemos una sesión de fotos?» puede ser una invitación o una presión, según quién escuche.
En Yes · No · Maybe, cada escenario es una pregunta que cada quien responde en privado: sí, no o tal vez. La pareja ve solo los escenarios que comparten y luego decide quién interpreta cada rol. Nadie ve un no, y un tal vez abre una conversación sin riesgo. El pack Roleplay reúne 45 escenarios.
Pregunten antes de apuntar la cámara
El pack Roleplay de Yes · No · Maybe está en iPhone y Android, con compra única. Cada quien responde en privado y ustedes ven solo los escenarios en común. Su pareja lo aprovecha sin comprar nada.
La palabra para salir del juego
Elijan una frase que lo detenga todo. En este escenario es natural: «Fin de la sesión.» Se baja la cámara y miran las fotos juntos, o las borran.
Es de los dos y nadie debe justificarse. Más en la palabra de seguridad en un juego de rol.
Para arrancar: las frases
Apertura (A): «Ponte junto a la ventana. La luz es mejor. Así, justo así.»
A, quien fotografía
- «No sonrías. Mírame como si me guardaras rencor.»
- «Ese tirante me molesta.»
- «Una más. La última. Lo prometo.»
B, quien posa
- «¿Qué quieres que me quite, exactamente?»
- «Enséñame lo que tomaste.»
- «Ahora te toca posar a ti.»
Tres giros secretos
Cada quien elige uno sin decirlo:
- Las fotos son para una revista muy particular.
- B nunca ha posado y miente sobre su portafolio.
- A no deja de pensar en B desde el primer casting.
Para subir la tensión: B toma la cámara de las manos de A y la gira hacia A.
Después de la escena: conversar
Una charla breve, sin crítica. Tres preguntas:
- Que los miren a través de un lente: ¿excitante o intimidante?
- ¿Conservan alguna foto, o ninguna?
- ¿Qué pose les gustó más, de cada lado?
Para tener un marco, vean después de un juego de rol: conversar y volver a la calma.
Para jugar de otra manera: inviertan los papeles, o hagan una sesión «boudoir» completa con los atuendos que cada quien eligió para el otro.
Preguntas frecuentes
¿Hay que tomar fotos de verdad?
No. Pueden usar la cámara apagada o un marco de cartón. Si toman fotos, que sea con acuerdo previo y con derecho a borrarlas en cualquier momento.
¿Quién debe dirigir primero?
Quien tenga más ganas de dar órdenes con calma. Después se turnan.
¿Y si no nos sentimos fotogénicos?
Aquí nadie evalúa. Lo que cuenta es la mirada, no el resultado, y las fotos que salen torcidas suelen ser las que más hacen reír.